11 hábitos de relación "malos" (más cómo romperlos)

Pasar la etapa de citas hace que su relación se sienta más estable y segura con el tiempo. Naturalmente, te sentirás más cómodo siendo tu yo más auténtico, que es saludable. Sin embargo, la desventaja de sentirse cómodo es la alta probabilidad de participar en hábitos que pueden crear espacio y desconectarse en su relación.

Aunque no hay forma de evitar la realidad de que a veces se pondrán nerviosos, pueden entender mejor los hábitos que comúnmente se consideran molestos y pueden disminuir la atracción en las relaciones románticas. Al ser consciente de los comportamientos obvios y no tan obvios que pueden alejar a su pareja, puede trabajar para tomar decisiones más saludables y romper los malos hábitos que pueden interferir con el amor.

A continuación se presentan 11 hábitos comunes que causan problemas en las relaciones y cómo romperlos:

1. No limpiar después de ti

Ser desordenado o descuidado seguramente molestará a su pareja, especialmente si él o ella es más ordenado que usted por naturaleza. Las pilas de ropa que cubren el piso de su habitación, los platos sucios que se sientan en el fregadero y los cubos de basura desbordados son ejemplos de malos hábitos de limpieza. Ya sea que vivan juntos o separados, es importante cuidar su espacio, limpiar regularmente y no ver a su pareja como su ama de llaves.

Conversa con tu pareja sobre las expectativas y responsabilidades de limpieza, para que sepas cuál es tu posición y puedes llegar a la misma página.

Cómo romperlo: cree nuevos hábitos en torno a la limpieza, el desorden, la organización y las tareas domésticas. Por ejemplo, en lugar de dejar que la ropa se acumule durante días o semanas, elija un determinado día de la semana para lavar la ropa, configure una alarma o un recordatorio de calendario y comprométase con un enfoque más proactivo y consistente. Puede utilizar el mismo enfoque para sacar la basura, pasar la aspiradora, etc.

Con las tareas diarias que son importantes pero mundanas (como lavar los platos después de la cena), recuérdese que se sentirá más liviano si puede abordar cada tarea con más frecuencia en lugar de esperar hasta que su cocina se salga de control. Además, si viven juntos, tengan una discusión abierta sobre las responsabilidades del hogar y quién está a cargo de qué, para que una persona no se lleve la peor parte de la limpieza sin estar de acuerdo verbalmente.

2. regañando

Regañar te pone en un papel materno, es visto como molesto y controlador, y puede aplastar la intimidad. Es natural sentirse frustrado e inaudito si le pide a su pareja que haga algo más de una vez y su solicitud no se cumple. Sin embargo, regañar, en general, es un hábito poco saludable porque es ineficaz en términos de satisfacer las necesidades y hacer que su pareja haga lo que le gustaría.

La comunicación es clave cuando se pide algo, así que trate de usar las declaraciones "Me siento" y "Me gustaría si" en lugar de exigirle algo a su pareja y enojarse cuando no lo hacen.

Cómo romperlo: permítete sentirte frustrado por no llegar a tu pareja, pero trabaja en una comunicación más saludable y no ser persistente en hacer la misma solicitud una y otra vez. La molestia generalmente comienza con “usted” (“Nunca saca la basura”, “Siempre llega tarde” o “Necesita hacer X, Y y Z”). Así que cambie la estructura de sus declaraciones a "Realmente me gustaría si sacara la basura" o "Es realmente importante para mí que llegue a tiempo a nuestros planes".

Tomar posesión de cómo te sientes y de lo que estás buscando te permitirá comunicarte sin sonar crítico, mandón o controlador. Además, practique ser paciente, escoja sus batallas y acepte la realidad de que no tiene control sobre su pareja y su comportamiento. Lea más de mis consejos sobre cómo dejar de molestar aquí.

3. Aferrarse

Sentirse triste cuando su pareja no está con usted, llamar a su pareja constantemente para que se registre, sentirse decepcionado si su pareja tiene su propia vida social y enviar mensajes de texto repetidamente si no recibe una respuesta de inmediato son todos ejemplos de hábitos pegajosos. Si bien puedes venir de un lugar de amor, forzar a tu pareja a hablar contigo y pasar tiempo contigo solo crea distancia.

Está bien extrañar a tu pareja cuando él o ella está fuera, pero no dejes que eso te deprima. Úselo como una oportunidad para trabajar en usted y en sus otras relaciones.

Cómo romperlo: trabaja en tu propia confianza, amor propio y en tener una vida fuera de tu relación. Comprométete a pasar un tiempo saludable aparte de tu pareja para desarrollar aún más tus propios pasatiempos, intereses y relaciones. Comprenda que cierto nivel de espacio es saludable para hacer que su relación dure.

Si su apego proviene de la ansiedad o se siente abandonado, trabaje para resolver estos problemas centrales y desarrolle habilidades de afrontamiento para el alivio de sí mismo, la reducción del estrés y el manejo de la ansiedad.

4. Indagar o no respetar la privacidad o el espacio

Si fisgonear y no encontrar nada sospechoso puede darte una sensación de seguridad, este hábito destruye la confianza de tu compañero en ti y te lleva por el camino de la vigilancia. Indagar puede ser más fácil y más tentador en los tiempos actuales debido a la tecnología y las redes sociales, pero no respetar la privacidad de tu pareja es un gran no-no, y, a menudo, una vez que comienzas este hábito, es muy difícil dejarlo.

Pregúntese por qué quiere espiar y si hay problemas que está ignorando. Además, piense en cómo se sentiría si su pareja no respetara su privacidad.

Cómo romperlo: cuando tengas ganas de espiar, comprueba contigo mismo por qué y recuerda que espiar no es la solución a los problemas más importantes que están en juego. Pregúntese de dónde proviene el impulso y si proviene del comportamiento de su pareja o de sus propios miedos o pasado.

Además, pregúntese cómo se sentiría si su pareja fisgoneara a sus espaldas. En lugar de ceder a la tentación de espiar, confronte los temores o problemas subyacentes en su relación que conducen a una falta de confianza.

5. Burlas / bromas

Hay una diferencia entre las burlas juguetonas y coquetas y las burlas que son insensibles, críticas o mezquinas. Tener bromas tontas y hacer bromas internas son signos positivos, pero puede ser una pendiente resbaladiza si el humor se vuelve ofensivo o se usa como una humillación. Si el humor en tu relación se ha convertido en dar golpes o en presionar intencionalmente los botones de tu pareja, has ido demasiado lejos.

Hay una delgada línea entre molestar juguetonamente a alguien y presionar intencionalmente sus botones.

Cómo romperlo: entiende los límites de tu pareja y nunca uses el humor en torno a las inseguridades de tu pareja. Trate las sensibilidades, vulnerabilidades e inseguridades de su pareja con amor, respeto, compasión y aceptación, y guarde el humor para temas más livianos y bromas internas. Asegúrate de reír juntos (y no el uno del otro), y nunca uses el humor como arma.

6. No cuidarte a ti mismo

Sentirse cómodo en su relación es algo bueno, pero no cuidarse emocional, física y psicológicamente o, como dicen, dejarse llevar, son malos hábitos. Los ejemplos incluyen no hacer ejercicio regularmente, no estar al tanto de su salud física o cualquier problema médico o de salud mental, ser adicto al trabajo y participar en hábitos poco saludables o destructivos en torno a la comida, las drogas o el alcohol.

Además, operar con la mentalidad de que su pareja está allí para satisfacer todas sus necesidades es un hábito peligroso.

Cuidarse no solo le dará confianza, sino que puede ayudarlo a mejorar su relación.

Cómo romperlo: reflexiona sobre tus hábitos de cuidado personal y observa con honestidad cómo te estás tratando a ti mismo y a tu cuerpo. Reflexione sobre lo que necesita mejorar y establezca pequeñas metas para usted mientras es realista y compasivo consigo mismo.

Por ejemplo, si su hábito es posponer ir al dentista durante años porque odia ir, por lo que lo evita, piense en lo que necesita para cumplir con el objetivo de realizarse limpiezas regulares. O si está demasiado cansado para hacer ejercicio, por lo que descuida sus necesidades de salud física, ¿puede tallar creativamente la actividad física, como el yoga o caminar con un amigo, en su día? Cree nuevos hábitos en torno a su salud para asegurarse de que pueda presentarse usted y su pareja.

7. Esperando a que su pareja inicie sexo o afecto

Esperar a que su pareja haga el primer movimiento en el dormitorio o inicie gestos cotidianos de afecto crea expectativas injustas en su relación. Este hábito seguramente dejará a tu pareja pensando que no te gusta y sintiéndote rechazado o confundido. Hace que el sexo y la intimidad se sientan como un juego o una carga y ya no sean divertidos, naturales y emocionantes.

El sexo y la intimidad no deberían ser un juego, así que intenta crear hábitos diarios de afecto para demostrarle a tu pareja que te importan.

Cómo romperlo: crea nuevos hábitos diarios de afecto. Por ejemplo, comience cada día con un abrazo amoroso, tome las manos mientras pasea al perro, o bese hola y adiós. Si te sientes excitado o excitado sexualmente por tu pareja, permítete hacerlo en lugar de tratar de controlar o negar el impulso. Date permiso para conectarte con tu pareja de manera sexual sin asumir un rol sumiso en el que esperas ser perseguido.

8. Tomando a tu pareja por concedido

Olvidarse de expresar gratitud y amor, descuidar el cuidado de su relación o hacer planes y decisiones con frecuencia sin comunicarse con su pareja son hábitos poco saludables. Si su pareja afirma que él o ella siente que su relación es unilateral y que no está haciendo un esfuerzo por dar y ser romántico, es probable que lo tome por sentado.

Piensa en lo que tu pareja ha hecho por ti y lo que los hace felices, y luego hazles saber que lo aprecias con un pequeño gesto.

Cómo romperlo: Trae un poco de gratitud diaria al reflexionar sobre cómo tu pareja te hace feliz, enriquece tu vida y te muestra amor. Considere las cualidades únicas que aprecia en su pareja y lo que él o ella hace para mostrarse por usted. Luego, exprese su gratitud a través de una declaración positiva al menos una vez al día, y trate de aumentar la cantidad de veces que dice gracias.

9. Ser crítico e intentar cambiar a su pareja

Estos hábitos son causas comunes de rupturas y divorcios. Si bien es natural pedir pequeños cambios (los ejemplos incluyen dejar el asiento del inodoro o no enviar mensajes de texto a amigos mientras estás en una cita contigo), tratar de cambiar a tu pareja en su núcleo y convertirlo en la pareja de tus sueños es tóxico.

Además, hay muchas cosas sobre una persona que no puede cambiar, por lo que intentarlo es una pérdida de tiempo y energía. Lo que es más importante es aceptar quién es tu pareja y descubrir si eres una buena opción.

Nos guste o no, hay algunas cosas que nunca cambiarán de una persona, así que asegúrese de que sus expectativas sean realistas.

Cómo romperlo: la aceptación es el pegamento para una relación saludable. Para mantener vivo tu amor, elige ver lo bueno en tu pareja, asegúrate de que tus expectativas sean realistas y acepta lo que no puedes cambiar. Elija amar a su pareja por lo que él o ella es (peculiaridades, defectos y todo). Cuando su voz interna crítica habla y le dice que juzgue a su pareja, enfréntela eligiendo centrarse en la aceptación y el amor.

10. Pasar demasiado tiempo en tecnología

Si está constantemente pegado a su teléfono, computadora o televisor, el tiempo de calidad con su pareja será mínimo. Es posible que su pareja no sienta importancia si presta la mayor parte de su atención a sus dispositivos, participa en una escucha selectiva y no está presente en la relación.

Estar en sus teléfonos todo el tiempo puede afectar drásticamente el vínculo que tiene con su pareja.

Cómo romperlo: establece reglas sobre el uso de tu tecnología. Elimine la tecnología durante las comidas, las fechas, el tiempo en el dormitorio y las conversaciones serias. Elimine las distracciones apagando y encendiendo su teléfono y prestando toda su atención a su pareja. Cree nuevos hábitos para asegurarse de estar conectando, escuchando y comunicándose abierta y atentamente.

11. Estar controlando

Si domina decisiones, como qué comer, qué mirar, con quién pasar el rato, cómo gastar dinero, etc., ha adquirido algunos malos hábitos en torno al control. Si bien estas decisiones pueden parecer menores, el patrón de control es un problema. Las relaciones requieren trabajo en equipo, colaboración y compromiso, por lo que enfrentarse a las luchas de poder por las decisiones o no dar a su pareja es probable que cause daño a la relación.

Asegúrese de que ambos tengan voz y voto en cuanto a qué comer, qué ver y cómo gastar dinero, entre otras cosas, para evitar daños en las relaciones.

Cómo romperlo: el comportamiento de control es generalmente un síntoma de ansiedad, por lo que, en lugar de microgestión a su pareja, llegue al fondo de su ansiedad y use habilidades de afrontamiento saludables. Cree un nuevo hábito de registrarse con usted mismo, observarse a sí mismo y confrontar sus deseos de controlar a su pareja. Respire profundamente en lugar de comunicarse de manera mandona y crítica, y recuerde que es saludable dejar que su pareja tenga algo que decir.

Recuerda, tienes el control de tus hábitos

Al equilibrar su ser auténtico y cómodo con la conciencia de los comportamientos que conducen a relaciones satisfactorias y comportamientos que pueden causar daños con el tiempo, puede asumir la responsabilidad de su papel para hacer que su relación sea satisfactoria y duradera. También puede asegurarse de que está abordando y resolviendo los problemas subyacentes que conducen a los hábitos anteriores.

Aunque los hábitos pueden ser difíciles de romper y tomar tiempo, esfuerzo y paciencia, es posible tomar el control de cualquier cosa que se interponga en su relación y reemplazar los malos hábitos por otros nuevos.

Recomendado

¿He superado mi relación? "(10 signos que apuntan a Sí)
2019
Cómo hacer las paces con tu novio
2019
4 maneras de cómo llamar la atención de una niña
2019